| El futuro del Centro Cultural Mar Azul amenaza convertirse en una larga guerra político legal |
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En tanto los integrantes del “Centro” convocaron a una maratón artística y reclaman que se trate el pedido de comodato, hecho al Concejo Deliberante en agosto último, para la ocupación de la inconclusa obra. Pero más allá de la propaganda e intereses de uno y otro bando, fuentes judiciales indicaron que el desalojo del predio requiere de una orden judicial, demanda que hasta el momento no se habría presentado ante los tribunales de Dolores. Por lo que se pronostica una larga batalla político-judicial para resolver el conflicto.
Al mismo tiempo la crisis sobre el futuro de la paralizada obra no sólo implica la ocupación de un predio municipal por medio de un asentamiento, cuyos antecedentes se remontan a más de un año. La obra del Centro Cultura Mar Azul apareció originalmente como parte del frustrado Plan Gesell 2010, aprobado por el radicalismos en 2006, junto con otras obras de infraestructura para las localidades de Mar de las Pampas, Mar Azul y Las Gaviotas (cuartel de bomberos, destacamento de policía vial, biblioteca y oficina municipal) con un presupuesto de 2 millones de pesos y un plazo de ejecución de 12 a 24 meses. De este conjunto de obras sólo se concretó el Destacamento de Bomberos de Mar Azul, en medio de una seria de irregularidades que nunca se intentó aclarar. El Centro Cultural volvió aparecer luego en 2008, gestión de Rodríguez Erneta, como una de las obras a ejecutar con aportes del gobierno nacional por mas de 100 millones de pesos.
Sin embargo la obra, cuya inminente finalización se anunció en varias oportunidades durante los dos últimos años, nunca se concretó. Pero la ocupación del predio de 45 y Necochea podría presentar un panorama mas complejo aún cuando se comienzan a rastrean antecedentes de los actores involucrados en el conflicto y algunas singularidades. Algunos de estos con propiedades en la zona, que ya habían iniciado un proceso de ocupación desde hace más de un año, que incluyó la designación de gente para que “cuide el predio”, la instalación de un importante número de carpas –hecho del que existen testigos– y “plantaciones singulares” a cuyo cuidado estaban abocadas alrededor de cuatro personas. A esto se suman las vinculaciones de los ocupas culturales de Mar Azul con “familias históricas” de Gesell, radicadas en la zona. Motivo por el cual los agentes “paramunicipales” denuncian una participación del radicalismo. |
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